El Atlético de Madrid se quedó con el derbi en el Metropolitano tras vencer 2-1 a un Real Madrid que vio cómo todo se le complicó con la expulsión de Dean Huijsen y dos goles encajados en pocos minutos.
Un partido trabado hasta que llegó el momento clave
La primera mitad tuvo más intensidad que fútbol claro: muchos duelos, pocos espacios y pocas ocasiones de gol. Ambos equipos se midieron con fuerza, pero sin encontrar la fórmula para romper el 0-0 antes del descanso.
Todo cambió al arranque de la segunda parte.
La jugada que definió el derbi
El punto de inflexión llegó cerca del minuto 50. David Hancko lanzó un balón largo y diagonal hacia la derecha; Giuliano Simeone arrancó al espacio, se fue por detrás de la defensa y Dean Huijsen lo sujetó cuando ya cruzaba la línea del área.
El árbitro Miguel Ángel Ortiz primero mostró amarilla, pero tras revisar la acción en el monitor del VAR entendió que Huijsen era el último hombre y cambió la sanción a tarjeta roja, además de señalar penalti.
Alejandro Grimaldo no falló desde los 11 metros y puso el 1-0 en el minuto 53, desatando el festejo en el Metropolitano.
Atlético aprovechó la ventaja numérica y amplió
Con un rival menos, el Atlético salió más suelto y práctico. En el minuto 59 llegó el 2-0: Kang-in Lee participó en la construcción, Giuliano Simeone volvió a ser clave con un recorte y un pase profundo por la derecha, y Jonathan David, desmarcado, remató al segundo palo superando a Antonio Rüdiger.
Fue el segundo golpe para un Real Madrid que no encontraba respuestas y que, además, había mandado al vestuario a Vinícius Jr. y a Arda Güler en busca de otra dinámica.
El descuento tardío y el sufrimiento final
El Real Madrid apretó al final y logró un gol de consolación en el minuto 90: Rüdiger, de cabeza, puso el 2-1 y obligó al Atlético a sufrir los minutos de añadidos. Sin embargo, no hubo tiempo para más y el conjunto local cerró la victoria.
Protagonistas y lecturas del partido
Giuliano Simeone fue la figura: provocó el penalti y la expulsión, y asistió en el segundo gol.
El Atlético, con Koke y Kang-in en el medio, ganó claridad y control en la segunda parte.
El Real Madrid, dirigido por José Mourinho, mostró una defensa frágil en las transiciones y no generó lo suficiente con 11.
Julián Álvarez, que empezó en el banquillo y luego ingresó, tuvo una participación intermitente en un partido muy físico.



