La selección de Costa Rica no logra salir de una, para caer en otra. Cuando la Selección Nacional intentaba volver a hablar de fútbol tras los casos disciplinarios que sacudieron su concentración, apareció otro capítulo fuera de la cancha. Álvaro Zamora dejó la convocatoria de la Tricolor y quedó fuera del amistoso ante Inglaterra, programado para el 10 de junio en Orlando. Esta vez, eso sí, el técnico Fernando Batista directo, no se trata de indisciplina, sino de una situación personal previamente informada por el jugador.
"Le pedí cambiarlo, pero no llegamos a un acuerdo", Álvaro Zamora dejó la concentración de la Sele por su boda. pic.twitter.com/DhhVsiDzUM
— Somos FOX Costa Rica (@somosfox_cr) June 4, 2026
Una baja por boda, no por castigo
Batista explicó a ESPN que Zamora tenía programada su boda para este fin de semana y que el tema fue conversado desde el inicio de la convocatoria. El entrenador argentino incluso le pidió valorar un cambio de fecha, debido a que coincidía con la ventana FIFA, pero finalmente ambas partes acordaron su salida del grupo.
El propio técnico dejó abierta la puerta para futuras convocatorias. “Una cosa no tiene que ver con la otra”, respondió al ser consultado sobre si esta ausencia podía afectar el regreso del atacante.
Álvaro Zamora podrá ser considerado nuevamente por Batista en próximas convocatorias de Costa Rica.Una concentración cargada de nubarrones
El problema para Costa Rica no es solo la salida de Zamora, sino el momento en que ocurre. La Tricolor ya venía golpeada por los casos de Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal, apartados tras una investigación interna del cuerpo técnico por hechos ocurridos en Los Yoses.
El caso también tuvo eco en clubes. Liga Deportiva Alajuelense separó de manera inmediata a Bran y Vargas mientras avanzaban sus evaluaciones internas. Así, entre decisiones disciplinarias y asuntos personales, Costa Rica suma cuatro bajas durante esta fecha FIFA.
Inglaterra espera y el foco se dispersa
En lo deportivo, la Tricolor llega tocada tras perder 3-1 ante Colombia en Bogotá. Ahora el reto será mayúsculo ante Inglaterra, un rival de enorme exigencia y con poco margen para distracciones.
Costa Rica necesita recuperar el control de su fútbol. Batista intenta ordenar la casa, pero la conversación sigue más cargada de bodas, investigaciones y salidas que de fútbol. Y eso, para una selección que busca reconstruirse, puede pesar tanto como cualquier derrota.
¡Comparte tu opinión en los comentarios!



