Siete veces caminó hacia el plato y siete veces respondió con un imparable. Aquel 16 de septiembre de 1975, en el mítico Wrigley Field de Chicago, un colonense convirtió una tarde de béisbol en historia. Rennie Stennett se fue de 7-7 en la paliza 22-0 de los Piratas de Pittsburgh sobre los Cachorros y estableció una marca que continúa vigente y nadie en las Grandes Ligas ha conectado siete hits en un partido de nueve entradas. El bate que utilizó terminó en Cooperstown. Su historia había comenzado mucho más lejos: en Colón, Panamá.
10. Rennie Stennett fue parte de los Piratas de Pittsburgh que conquistaron la Serie Mundial durante la temporada de 1979.De Colón a Pittsburgh
Renaldo Antonio Stennett nació en Colón y creció en la Zona del Canal. Antes de convertirse en segunda base fue un atleta versátil: practicó voleibol, atletismo y baloncesto, además de jugar como lanzador. En aquellos primeros pasos compartió terreno con otro colonense que también llegaría a las Mayores, Manny Sanguillén.
Los Piratas lo firmaron en 1969. Tras avanzar por las menores, debutó en MLB el 10 de julio de 1971. El impacto fue inmediato: en 50 partidos de aquella temporada bateó .353, con 54 imparables en 153 turnos.
También quedó ligado a un episodio histórico. El 1 de septiembre de 1971 fue primer bate de Pittsburgh cuando los Piratas presentaron la primera alineación titular completamente integrada por jugadores negros y latinos en la historia de MLB. Stennett ocupó la segunda base y Sanguillén estuvo detrás del plato.
La tarde en que nadie pudo sacarlo
Su momento inmortal llegó cuatro años después. Stennett abrió aquel partido de 1975 con un doble y sencillamente no dejó de batear. Terminó con siete imparables, incluidos dos dobles y un triple, cinco carreras anotadas y dos remolcadas. El séptimo hit llegó en el octavo episodio. Luego fue sustituido por Willie Randolph.
La dimensión de la hazaña permanece intacta más de medio siglo después, que sigue siendo el único pelotero de la era moderna con siete hits en siete turnos durante un encuentro de nueve episodios. Su bate está preservado por el National Baseball Hall of Fame.
La lesión que cambió el camino
Stennett no fue hombre de una sola tarde. Entre 1974 y 1976 acumuló 540 imparables. En 1974 consiguió 196, quinto mejor registro de la Liga Nacional, y en 1975 agregó 176.
En 1977 parecía encaminado hacia una de sus mejores temporadas. Bateaba .336 cuando, el 21 de agosto, una barrida en segunda base terminó con fractura del peroné derecho y dislocación del tobillo. Su campaña terminó allí y nunca volvió a alcanzar aquel nivel ofensivo.
El bate utilizado por Rennie Stennett durante su histórico partido permanece preservado actualmente en el museo de Cooperstown, Nueva York.El colonense que quedó escrito en MLB
Stennett disputó 11 temporadas entre Pittsburgh y San Francisco. Terminó con 1,239 hits, promedio de .274, 500 carreras anotadas, 41 jonrones, 432 impulsadas y 75 bases robadas. Fue campeón de la Serie Mundial con Pittsburgh en 1979.
Rennie Stennett llevó el orgullo de Colón hasta Grandes Ligas y escribió una página inolvidable del béisbol panameño mundial.Murió el 18 de mayo de 2021, a los 72 años. Pero hay una imagen que resume mejor su legado, en Cooperstown permanece el bate de aquella tarde perfecta. Stennett no fue exaltado al Salón de la Fama de MLB, pero una parte de su historia sí llegó hasta allí.
Nacido en Colón, Rennie Stennett se convirtió en uno de los peloteros panameños más recordados de las Grandes Ligas.Y detrás del récord permanece su origen. Antes de ser Pirata, campeón o dueño de una marca de Grandes Ligas, Rennie Stennett fue colonense. Desde Colón llevó el nombre de Panamá hasta uno de los registros más difíciles de repetir del béisbol.
Más de medio siglo después, el 7-7 continúa esperando a quien pueda igualarlo.



