El debate quedó cerrado. Tras semanas de rumores y elogios en Francia, el futuro de Endrick ya tiene rumbo definido: volverá al Real Madrid al finalizar la actual temporada, una vez concluya su préstamo con el Olympique de Lyon. Así lo confirmó su agente, Tiago Freitas, despejando cualquier posibilidad de extensión o negociación adicional.
Decisión cerrada, sin letras pequeñas
En declaraciones al podcast Win Win, Freitas fue tajante: no existe opción de compra ni conversaciones abiertas. La cesión fue siempre temporal. El delantero regresará a Madrid en junio, alineándose con la postura interna del club blanco, que lo proyecta como una pieza clave de cara a la temporada 2026/27.
El buen momento de Endrick en Francia, cinco goles en seis partidos entre Ligue 1 y Copa, incluso llevó a su técnico Paulo Fonseca a solicitar públicamente un año más de cesión. Sin embargo, desde Valdebebas la postura nunca cambió.
Ridiculous strike from Endrick in the Coupe de France 😮💨
— B/R Football (@brfootball) February 4, 2026
(via @FOXSoccer)pic.twitter.com/1IaWwRQlOv
Explosión en Francia y aprendizaje europeo
Tras un arranque de curso complicado en Madrid, donde apenas sumó 99 minutos oficiales, Endrick encontró en Lyon el escenario ideal para soltarse. Su impacto fue inmediato y no tardaron las comparaciones con Karim Benzema, otro nombre que dejó huella en ambos clubes. El único lunar reciente fue su primera expulsión profesional ante Nantes, parte del aprendizaje de un jugador de apenas 18 años.
Freitas defendió su etapa inicial en España: el atacante marcó en Champions, Liga y Copa del Rey, sin problemas de adaptación. “Cuando llegas a un vestuario con ocho de los diez mejores jugadores del mundo, los minutos cuestan”, recordó.
Regreso consensuado y mirada al futuro
La salida temporal fue acordada con Xabi Alonso y su antecesor Carlo Ancelotti, entendiendo que competir y sumar rodaje era clave. Hoy, con siete goles en 40 partidos oficiales con el Real Madrid y una experiencia europea sólida, Endrick vuelve con cartel y hambre.
El Bernabéu lo espera. Y esta vez, no como promesa, sino como una apuesta real a la ofensiva merengue.


