El Kentucky Derby volvió a demostrar por qué es conocido como “la Carrera de las Rosas”. En su edición 152, el protagonista no fue el favorito ni el más comentado, sino Golden Tempo, un caballo que llegó con cuota de 23 a 1 y terminó escribiendo una de las historias más impactantes recientes.
Dead last to first place.
— Zach Schumaker (@ZachSchumaker) May 2, 2026
Two brothers at the wire.
Cherie DeVaux becoming the first female trainer to win.
Golden Tempo just delivered one of the greatest and most historic Kentucky Derby finishes we will ever see. pic.twitter.com/FxD8WrkPB5
La victoria no solo fue inesperada. También marcó un antes y un después: Cherie DeVaux se convirtió en la primera mujer entrenadora en ganar esta emblemática prueba, rompiendo una barrera histórica en el deporte.
Cherie DeVaux celebrates becoming the first woman to train a Kentucky Derby winner by holding a little baby
— Anna Lulis (@annamlulis) May 2, 2026
Babies are burdens, they’re blessings pic.twitter.com/3PAQ1hVWxk
De último a leyenda en segundos
La carrera parecía definida desde temprano. Nombres como Renegade, Commandment o So Happy acaparaban la atención. Mientras tanto, Golden Tempo marchaba último en los tramos decisivos.
Golden Tempo has won the 152nd annual Kentucky Derby 🏇🏆
— Bleacher Report (@BleacherReport) May 2, 2026
Cherie DeVaux becomes the first female trainer to win 🙌🔥
(🎥 @NBCSports) pic.twitter.com/EogzCv5dO4
Pero en la recta final, el jockey José Ortiz hizo magia. Encontró un espacio imposible entre rivales y lanzó una ofensiva brutal que lo llevó desde el fondo hasta la meta, ganando por una nariz en un tiempo de 2:02.27. Renegade, montado por Irad Ortiz Jr., terminó segundo, en un duelo que tuvo incluso el toque familiar entre hermanos.
La era de las sorpresas sigue viva
Lejos quedaron los años dominados por favoritos. Desde 2019, el Derby ha sido territorio de sorpresas: Country House (65-1), Rich Strike (80-1), Mage y Mystik Dan han demostrado que cualquier cosa puede pasar.
Golden Tempo se suma a esta lista, consolidando una tendencia que mantiene a los fanáticos pegados a la pantalla: aquí no siempre gana el más fuerte, sino el más oportuno.
Una gran historia, pura e intensa en la pista
Lo de Golden Tempo no fue solo una victoria. Fue una lección de paciencia, estrategia y oportunidad. En una carrera donde todo parecía decidido, apareció lo inesperado.
El Derby de Kentucky vuelve a dejar claro que en el deporte, y en la vida, nunca se puede dar nada por sentado.


