Ante más de 55,000 fanáticos en el imponente Tokyo Dome, Naoya Inoue volvió a demostrar por qué es uno de los mejores libra por libra del mundo. El japonés retuvo su título indiscutible del peso supergallo tras vencer por decisión unánime a Junto Nakatani, en una pelea que ya es considerada una de las más grandes en la historia del boxeo japonés.
INOUE VS NAKATANI HIGHLIGHTS ⚔️
— Ring Magazine (@ringmagazine) May 2, 2026
Highlights from Naoya Inoue's super fight victory over Junto Nakatani in Tokyo 🎌 pic.twitter.com/AvwsMLk7Z7
Las tarjetas de los jueces (116-112, 115-113 y 116-112) reflejaron lo que se vio sobre el ring: un combate parejo, técnico y con respeto mutuo, pero con un campeón que supo marcar la diferencia en los momentos clave.
Inteligencia, precisión y sangre fría
El inicio fue cauteloso. Ambos peleadores se estudiaron con respeto, intercambiando golpes medidos y hasta sonrisas. Pero a partir del cuarto asalto, Inoue soltó su ofensiva, usando su jab con precisión quirúrgica y castigando el cuerpo.
Nakatani no se quedó atrás. Entre el quinto y séptimo round respondió con combinaciones peligrosas y presión constante. Sin embargo, la movilidad y lectura de pelea de Inoue le permitieron evitar lo peor y sumar puntos round a round.
Un momento clave llegó en el décimo asalto, cuando Nakatani sufrió un corte en el ojo izquierdo tras un choque de cabezas. Desde ahí, la pelea cambió.
El campeón cerró como grande
Aunque Nakatani intentó reaccionar con intensidad, la sangre y el desgaste comenzaron a pasar factura. Inoue, con experiencia de campeón, aceleró en los últimos asaltos.
En el undécimo round conectó dos uppercuts limpios que marcaron el cierre del combate. Ya en los rounds finales, el campeón controló la distancia, manejó el ritmo y aseguró la victoria.
Con este triunfo, Inoue mejora su récord a 33-0 con 27 nocauts, manteniendo todos sus cinturones: AMB, CMB, FIB, OMB y The Ring.
Dato curioso que pocos saben
El Tokyo Dome rara vez alberga boxeo de este nivel. De hecho, este evento fue considerado el más importante en la historia del boxeo japonés, algo respaldado por la magnitud del público y la calidad de los protagonistas.
Además, Inoue es uno de los pocos boxeadores en la historia en ser campeón indiscutible en dos divisiones distintas, consolidando su legado global.


