El Mundial 2026 sigue regalando emociones fuertes y el Grupo F no decepcionó. Países Bajos y Japón protagonizaron un vibrante empate 2-2 en el Estadio Dallas, en un partido que pasó de la cautela a la locura en apenas 45 minutos. Lo curioso es que todos los goles llegaron en la segunda mitad, confirmando una tendencia cada vez más frecuente en las grandes citas: los partidos se definen cuando las piernas pesan y la presión aumenta.
Van Dijk abrió el camino neerlandés
Tras un primer tiempo con pocas ocasiones claras, el complemento cambió por completo el guion. A los 50 minutos apareció el capitán neerlandés Virgil van Dijk, quien sorprendió dentro del área para marcar su primer gol en una Copa Mundial de la FIFA™.
Virgil Van Dijk (d) de Países Bajos celebra un gol este domingo, en un partido del grupo F del Mundial de la FIFA 2026 entre Países Bajos y Japón en el estadio AT&T en Arlington (Estados Unidos). EFE/ Sebastián MariscalEl defensor del Liverpool añadió un nuevo logro a su carrera internacional. Históricamente, Países Bajos ha contado con defensores goleadores en los Mundiales, y Van Dijk se sumó a esa tradición.
Sin embargo, la alegría duró poco.
Japón respondió con velocidad y precisión
Apenas siete minutos después, Takefusa Kubo desbordó por la izquierda y asistió a Keito Nakamura, quien definió con precisión ante Bart Verbruggen para el 1-1.
El partido entró entonces en una fase frenética. Países Bajos recuperó la ventaja al minuto 64 gracias a una gran acción individual de Crysencio Summerville, cuyo remate volvió a poner adelante a los europeos.
Pero Japón nunca dejó de creer.
El premio a la insistencia llegó en el minuto 89
Con el marcador en contra, el conjunto asiático adelantó líneas y mantuvo la presión hasta el final. La recompensa llegó al minuto 89, cuando Koki Ogawa conectó un potente cabezazo que rozó en la espalda de Daichi Kamada antes de terminar en la red.
El empate agónico hizo justicia a la actitud y entrega mostrada por Japón durante todo el encuentro.
Un Grupo F que promete emociones
El 2-2 dejó el Grupo F completamente abierto y demostró que en un Mundial ningún resultado está asegurado hasta el pitazo final. Japón enfrentará a Túnez en la próxima jornada, mientras que Países Bajos se medirá ante Suecia el sábado 20 de junio.
Si algo enseñó este duelo en Dallas es que la perseverancia sigue siendo una de las mayores virtudes del fútbol. Japón resistió, insistió y encontró recompensa cuando parecía que el tiempo se agotaba.



