Luis “The Stache” Hernández necesitó menos de un minuto para dejar su marca en la UFC. El agente de la Policía de Miami-Dade sometió a Sedriques Dumas con una guillotina a los 57 segundos del primer asalto, durante la cartelera principal de UFC Fight Night 289.
El combate se disputó en el Meta Apex de Las Vegas y tuvo un ingrediente poco habitual: Hernández llegó al octágono como oficial activo de la Policía de Miami-Dade, mientras que Dumas ha enfrentado varios procesos judiciales en Florida.
Según los registros citados en reportes previos, Dumas acumula 14 arrestos desde 2014 y tres condenas penales relacionadas con delitos como robo con invasión de domicilio, agresión y posesión de armas y sustancias.
En junio de este año, un juez le impuso seis meses de control comunitario y 48 meses de libertad condicional. Además, deberá cumplir 50 horas de servicio comunitario, someterse a una evaluación por consumo de sustancias y seguir un tratamiento si los especialistas lo consideran necesario.
También recibió la orden de completar un curso de control de la ira, mantener o conseguir un empleo de tiempo completo, no tener armas de fuego y pagar los costos relacionados con el proceso judicial.
Aceptó la pelea con poco tiempo
Hernández no estaba contemplado originalmente para esa cartelera. Dumas tenía previsto enfrentarse a Mickey Gall, pero Gall se retiró por problemas médicos. La salida del peleador permitió que Hernández recibiera la oportunidad de debutar en la UFC.
El agente aceptó el combate con apenas dos días de preparación, poco después de competir en el programa Dana White’s Contender Series. Para enfrentar a Dumas, además, subió a la división de peso semipesado.
La falta de tiempo no pareció afectarlo. Desde el inicio, Hernández avanzó con presión, aunque sin lanzar sus golpes de manera desordenada. Un gancho de izquierda hizo tambalear a Dumas y permitió que el agente llevara la pelea al cuerpo a cuerpo.
A partir de ahí, Hernández controló el clinch y encontró el momento para cerrar una guillotina. Dumas intentó mantenerse de pie y escapar de la presión, pero terminó rindiéndose antes de que finalizara el primer minuto.
Con la victoria, Hernández mejoró su récord profesional a nueve triunfos y ninguna derrota. Todas sus victorias han llegado por nocaut o sumisión, un registro que confirma su capacidad para finalizar rápidamente sus combates.
Tras la pelea, recibió el cinturón negro de jiu-jitsu brasileño dentro del octágono. En la entrevista posterior, pidió que no se atacara públicamente a Dumas y expresó su deseo de que su rival pudiera encaminar nuevamente su vida.
Hernández también manifestó su intención de regresar a la competencia dentro de los próximos tres meses.



