La mayor crisis política del fútbol internacional en los últimos años acaba de escalar. La UEFA anunció este jueves que sus 55 asociaciones nacionales no participarán en ninguna competición organizada por la FIFA si el organismo mantiene su proyecto de abrir la propiedad comercial del Mundial y otros torneos a inversionistas privados.
🚨 GIANNI #INFANTINO 🇨🇭 SE EXPRESÓ SOBRE LA CREACIÓN DE FIFA FORWARD ENTERPRISE (FFE) PARA PERMITIR LA INYECCIÓN DE CAPITALES PRIVADOS PARA LA COPA DEL MUNDO
— doble amarilla ⭐️⭐️⭐️ (@okdobleamarilla) July 29, 2026
📌El presidente de #FIFA reafirmó el carácter de la propuesta pendiente de votación por parte de los 211 miembros del… pic.twitter.com/tgdIQJd4yu
La decisión fue adoptada por unanimidad durante una reunión extraordinaria de las federaciones europeas y representa un desafío directo a la gestión del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El organismo europeo sostiene que la Copa del Mundo “no está en venta” y que su gobernanza no puede convertirse en un activo financiero.
Europa rechaza la privatización del Mundial
En un comunicado conjunto, la UEFA calificó de “irresponsable e indefendible” que una propuesta de semejante magnitud haya avanzado sin consultas significativas con las confederaciones y demás actores del fútbol.
El organismo europeo aseguró que ninguna selección afiliada disputará competiciones de la FIFA mientras la iniciativa permanezca sobre la mesa, salvo que sea retirada completamente y existan garantías vinculantes de que no volverá a plantearse una apertura de la propiedad privada sobre sus competiciones.
El trofeo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 durante su presentación este domingo, en el recinto ferial de Corferias en Bogotá (Colombia). EFE/ Carlos OrtegaEl proyecto que impulsa Gianni Infantino
La controversia gira en torno a la creación de una nueva empresa denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), diseñada para agrupar los principales activos comerciales de la FIFA y atraer inversionistas externos mediante la venta de una participación minoritaria.
Según Reuters, la nueva estructura estaría valorada en aproximadamente 20,000 millones de dólares y contaría con respaldo financiero de Thrive Eternal, un vehículo de inversión creado por Joshua Kushner. La FIFA ha defendido que el objetivo es incrementar los ingresos futuros y duplicar la financiación destinada a las federaciones nacionales.
Asia y Concacaf también expresan preocupación
La oposición ya no se limita a Europa. La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) criticó que la FIFA impulsara el proyecto sin consultar previamente a las confederaciones continentales y advirtió que una iniciativa de esta magnitud no puede prosperar sin consenso global.
Por su parte, la Concacaf manifestó preocupación por la falta de transparencia y de un proceso adecuado antes de solicitar el respaldo de las asociaciones nacionales. El plazo fijado por la FIFA para que sus 211 miembros se pronuncien vence el próximo 19 de septiembre.
Una votación que puede cambiar el futuro del fútbol
La disputa trasciende el aspecto económico y pone en juego el modelo de gobernanza del fútbol mundial. Si la UEFA mantiene su amenaza y otras confederaciones se suman, la FIFA enfrentaría un escenario sin precedentes que afectaría la organización de sus torneos y debilitaría el respaldo político a Gianni Infantino antes de su próxima reelección.
Por ahora, el boicot sigue siendo una medida condicionada a que el proyecto avance. Sin embargo, la confrontación refleja una profunda división sobre quién debe controlar el activo más valioso del fútbol mundial: la Copa del Mundo.
¿Crees que la FIFA debería abrir sus competiciones a inversionistas privados o el Mundial debe permanecer completamente bajo control del fútbol? Comparte tu opinión en los comentarios.


