El músico y presentador de televisión Víctor Ballesteros contó que perdió $75 en una estafa en la que delincuentes habrían utilizado la cuenta del compositor folclórico Eddy Gutiérrez para pedir dinero a sus contactos.
TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR: Exclusiva Mi Diario |Shelsy Kitzyel rompe el silencio: ‘Todo se lo entregué a Dios’ +Video
Ballesteros, quien admira la trayectoria musical de Gutiérrez, relató que recibió un mensaje desde el número del compositor y, sin sospechar que alguien más podía estar detrás de la conversación, hizo una transferencia mediante Yappy.
“Resulta que le hackearon el WhatsApp y le están escribiendo a los contactos. Yo andaba tan embolatado que no caí en cuenta de falta ortográfica ni de nada”, contó el presentador en un video en el que decidió compartir su experiencia para advertir a otras personas.
Le pidieron $125 más y ahí sospechó
Después de recibir los primeros $75, los presuntos estafadores intentaron convencerlo de enviar otros $125, con el argumento de que le devolverían una suma mayor.
Fue entonces cuando Ballesteros comenzó a sospechar que algo no cuadraba. Al revisar su banca en línea, se percató de que no había recibido el dinero que supuestamente le habían transferido.
LEA TAMBIÉN: Nicky y Dimas, exparticipantes de Calle 7, terminan su relación: esto dijo la influencer
Ante las inconsistencias, decidió llamar directamente a Eddy Gutiérrez para comprobar si realmente era él quien le estaba escribiendo. Durante la conversación, según relató, el compositor le confirmó que su cuenta había sido vulnerada y que estaban solicitando dinero a las personas de su lista de contactos.
Lanzó una advertencia a la comunidad artística
Tras darse cuenta de que había perdido los $75, Ballesteros decidió hacer pública la situación y pidió a sus amigos, músicos, artistas, folcloristas y seguidores que estuvieran atentos ante cualquier solicitud sospechosa enviada desde el número del compositor.
El caso sirve como recordatorio de que recibir un mensaje desde un número conocido no garantiza que quien escribe sea realmente el dueño de la cuenta.



