Ganar un premio Oscar es considerado uno de los mayores reconocimientos dentro de la industria del cine. Para muchos actores, recibir la estatuilla dorada no solo representa prestigio, sino también una oportunidad de mejorar su carrera y aumentar su valor en futuros proyectos.
Sin embargo, detrás de este prestigioso galardón existen reglas y anécdotas que muchos desconocen.
Un Oscar no se puede vender
Las reglas de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas establecen que los ganadores no pueden vender ni transferir su estatuilla sin antes ofrecerla a la institución por la suma simbólica de un dólar.
Esta norma también aplica a los herederos en caso de que el premio pase a familiares.
Esta norma, creada en 1951, también aplica a los herederos de los ganadores y busca proteger el significado del premio y evitar que se convierta en un objeto de comercio.
Una filtración cambió la forma de anunciar a los ganadores
Hoy los resultados se anuncian con sobres sellados, pero esto no siempre fue así.
En la entrega N°12 de estos premios, el periódico Los Angeles Times publicó la lista de ganadores antes de que terminara la ceremonia de los premios. La filtración ocurrió porque los medios recibían la información con anticipación bajo la promesa de no publicarla antes de tiempo.
Tras ese incidente, la Academia decidió cambiar el sistema y adoptar el método de sobres cerrados, tradición que continúa hasta hoy.

El nombre “Oscar” no fue es el original
El nombre oficial del premio es Academy Award of Merit, pero el mundo lo conoce simplemente como “Oscar”.
Según una historia popular, la bibliotecaria de la Academia Margaret Herrick dijo que la estatuilla le recordaba a su tío llamado Oscar. El apodo comenzó a circular en Hollywood y terminó adoptándose oficialmente en 1939.

Datos sobre la Estatuilla:
Peso: 8.5 libras
Altura: 13.5 pulgadas
Diseñador: Cedric Gibbons, director de arte principal de MGM


