Representar a Panamá en Miss Mundo fue una noticia que Madeline Elena Miller Vergara recibió con emoción.
La representante panameña confesó que, cuando recibió la propuesta para competir, sintió que era una oportunidad única para mostrar mucho más que belleza.
Para ella, el mayor atractivo del certamen está en su lema, “Belleza con Propósito”, ya que considera que brinda un espacio para hablar de servicio social, trabajo comunitario y de la historia personal de cada participante.
Una Miss que no esconde su fe
Madeline ha hablado abiertamente en sus redes sociales sobre su vida cristiana y reconoce que algunas personas creen que combinar la fe con los concursos de belleza puede generar críticas.
Sin embargo, asegura que nunca lo ha visto como un obstáculo.
Explicó que mientras una persona permanezca firme en sus valores puede representar dignamente a su país y, al mismo tiempo, compartir quién realmente es.
Según dijo, su objetivo durante el certamen será transmitir un mensaje basado en la fe y en la convicción de que cualquier persona puede alcanzar sus metas sin importar las dificultades que enfrente.
Las heridas que hoy la impulsan
La historia personal de Madeline también estará presente durante su participación en Miss Mundo.
Contó que durante su infancia sufrió bullying debido a su contextura física y recordó que nació con trastorno por déficit de atención (TDAH), una condición que, en algún momento, la hizo pensar que no era capaz de lograr grandes objetivos.
Hoy asegura que llegar a representar a Panamá demuestra todo lo contrario.
Por eso quiere inspirar a niños, jóvenes y adultos a no dejarse definir por las críticas, las limitaciones o los comentarios de otras personas.

Durante la conversación, la representante panameña también abordó la importancia de cuidar la salud mental y romper el tabú alrededor de acudir a terapia.
Explicó que el bienestar emocional y la salud física están estrechamente relacionados y recomendó buscar ayuda profesional cuando sea necesario.
Además, señaló que prácticas como los ejercicios de respiración pueden ser herramientas importantes para afrontar momentos difíciles.
Las experiencias que moldearon su camino
Antes de llegar a Miss Mundo Panamá, Madeline trabajó como modelo en España, una experiencia que, asegura, estuvo llena de aprendizajes.
Aunque recibió numerosos rechazos en agencias y castings, nunca dejó de insistir.
Esa etapa, afirma, le enseñó resiliencia y hoy considera que cada negativa terminó acercándola a las oportunidades que vive actualmente.
Al hablar sobre las figuras que admira dentro del mundo de la belleza, Madeline mencionó a Vanessa Ponce de León, Miss Mundo 2018.
Explicó que la miss la inspira porque muestra la parte humana detrás de la corona y no intenta proyectar una imagen de perfección.
Un gran reto por delante
Además de su preparación para el certamen, Madeline estudia Administración de Empresas.
Considera que esa carrera le ha ayudado a desarrollar organización, disciplina y fortaleza mental, cualidades que ahora aplica en su preparación.
Entre los desafíos que más expectativa le generan mencionó el Head to Head Challenge, una prueba en la que presentará su proyecto social.
Dentro de previas experiencias de labor social, recordó especialmente el encuentro con una niña que sufría bullying y que le confesó sentirse insegura.
Panamá, visto con otros ojos
Al definir qué hace especial a Panamá, eligió una sola palabra: diversidad.
Explicó que esa mezcla de culturas y nacionalidades conviviendo en un mismo país es una de las características que más admira y que, para ella, refleja el espíritu de los panameños.


