Al menos ocho vehículos policiales irrumpieron la mañana de este jueves en el complejo de Sandringham, en Norfolk, donde reside el expríncipe Andrés de Inglaterra, ahora conocido como Andrew Mountbatten-Windsor. La operación coincidió con su cumpleaños número 66.
La intervención se produjo alrededor de las ocho de la mañana, cuando unidades sin distintivos visibles ingresaron a la finca. Imágenes difundidas en internet mostraban autos policiales estacionados frente a Wood Farm, la vivienda que ocupa dentro del complejo, así como agentes de civil congregados en el exterior.
La Policía del Valle del Támesis, que cubre las zonas al oeste de Londres, confirmó la detención de “un hombre de unos sesenta años” en el marco de una investigación por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público. Aunque, conforme a la ley británica, las autoridades no identificaron al detenido, la edad coincide con la de Mountbatten-Windsor.
Según el comunicado oficial, la fuerza policial abrió la investigación tras evaluar reportes que señalan que el exmiembro de la familia real habría enviado informes comerciales al delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein en 2010. La revisión se inició luego de la publicación de millones de páginas de documentos vinculados a la investigación sobre Epstein en Estados Unidos.
“Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta denuncia de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público”, indicó la policía, que agregó que comprende el “gran interés público” en el caso y que ofrecerá actualizaciones oportunamente.
Mountbatten-Windsor ha negado en reiteradas ocasiones haber incurrido en irregularidades en su relación con Epstein.
El expríncipe fue apartado de funciones oficiales por la Casa Real británica en medio de la controversia por su vínculo con el financiero estadounidense, y actualmente reside en Sandringham, después de que su hermano, el rey, le retirara privilegios y alojamiento en Windsor.
Casi 10 horas después de haber sido arrestado, el expríncipe fue fotografiado a su salida de una comisaría de Norfolk (este de Inglaterra).



