Una tarde de excursiones y paisajes terminó convertida en una emergencia mortal en uno de los destinos naturales más famosos de Estados Unidos. Al menos dos personas murieron y más de una docena permanecían desaparecidas o sin localizar tras una devastadora inundación repentina que golpeó el sábado 29 de agosto sectores del Gran Cañón, en Arizona. La fuerza del agua arrasó puentes peatonales, transportó rocas y escombros y obligó a realizar evacuaciones aéreas desde áreas remotas como Phantom Ranch y Bright Angel Canyon.
🚨🇺🇸 AHORA: Más de 20 personas siguen sin ser localizadas tras una fuerte inundación repentina en el Parque Nacional del Gran Cañón, Arizona.
— Global Network News 🌎 (@GlobalNetw33) August 30, 2026
Equipos de rescate mantienen las evacuaciones y buscan a posibles desaparecidos en las zonas afectadas. pic.twitter.com/2T9llVNMhi
Dos cuerpos recuperados y continúa la búsqueda
El Servicio de Parques Nacionales confirmó que las operaciones de búsqueda y recuperación continuaban este lunes. Uno de los fallecidos es un hombre de 46 años cuyo cuerpo fue recuperado la noche del domingo cerca de Crystal Rapids, a orillas del río Colorado. Posteriormente, las autoridades informaron sobre la recuperación de un segundo cuerpo, sin divulgar de inmediato más detalles sobre su identidad.
Las aguas destruyeron casi todos los puentes peatonales sobre Bright Angel Creek y complicaron las operaciones de búsqueda.Los reportes sobre las personas todavía sin localizar han variado conforme avanzan las verificaciones. Las autoridades habían solicitado inicialmente información sobre aproximadamente 15 personas, mientras actualizaciones posteriores situaban la cifra alrededor de 14.
Más de 60 personas evacuadas
La inundación comenzó aproximadamente a las 2:30 de la tarde del sábado en Bright Angel Canyon y Phantom Ranch. Al menos 62 personas fueron evacuadas desde Phantom Ranch y la parte baja del North Kaibab Trail, según el Servicio de Parques Nacionales.
La fuerza de la corriente destruyó prácticamente todos los puentes peatonales sobre Bright Angel Creek, eliminando varios puntos de cruce y complicando el desplazamiento por el interior del cañón. Phantom Ranch, Bright Angel Campground y el North Kaibab Trail permanecen cerrados hasta nuevo aviso.
Golpe severo a la infraestructura
La emergencia no terminó con las evacuaciones. Evaluaciones preliminares indican que aproximadamente 40% de la Transcanyon Waterline resultó dañada o destruida, según reportes basados en la actualización del parque. Esta tubería es fundamental para el suministro de agua dentro del complejo turístico.
Debido a los daños y las limitadas reservas, el parque suspendió desde este lunes los alojamientos nocturnos dentro del South Rim y estableció fuertes medidas de conservación de agua. El parque continúa abierto para visitas durante el día.
El peligro todavía no desaparece
Las inundaciones se produjeron en plena temporada del monzón norteamericano, cuando tormentas intensas pueden generar crecidas extremadamente rápidas en terrenos escarpados. Además, áreas afectadas anteriormente por incendios presentan mayor vulnerabilidad ante corrientes de lodo y escombros.
Las autoridades advirtieron que nuevas tormentas podrían provocar más inundaciones repentinas, desprendimientos de rocas y cambios peligrosos en senderos y ríos.
Mientras los equipos continúan intentando localizar a quienes estaban dentro del cañón, la tragedia vuelve a mostrar lo rápidamente que puede cambiar el clima en esta zona. Las autoridades piden mantenerse fuera de las áreas cerradas y seguir las instrucciones oficiales.



