Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega Mette-Marit de Noruega, fue condenado este lunes a cuatro años de prisión tras ser hallado culpable de dos delitos de violación y otros cargos vinculados a agresiones y comportamientos violentos, según dictaminó el Tribunal de Distrito de Oslo.
La sentencia pone fin, en primera instancia, a uno de los procesos judiciales más mediáticos en Noruega. El joven, de 29 años, enfrentaba cerca de 40 acusaciones, incluyendo cuatro presuntas violaciones, amenazas, agresiones y delitos relacionados con drogas. Finalmente, el tribunal lo absolvió de dos de los cargos de violación, pero consideró probados otros dos, además de una agresión a una expareja.
La Fiscalía había solicitado una pena de siete años y siete meses de cárcel, mientras que la defensa pedía una condena significativamente menor. El tribunal, integrado por tres jueces, resolvió por unanimidad la sentencia de cuatro años y ordenó además el pago de una indemnización de aproximadamente 60 mil euros a varias víctimas.
Borg no asistió de forma presencial a la lectura del fallo y siguió la audiencia por videoconferencia. Aunque la decisión supone un duro golpe judicial, aún no es definitiva, ya que tanto la Fiscalía como la defensa pueden recurrir.
La condena llega en un contexto especialmente sensible para la familia real noruega, luego de que se conociera el deterioro del estado de salud de la princesa Mette-Marit, quien padece fibrosis pulmonar desde 2018 y ha sido incluida recientemente en lista de espera para un trasplante de pulmón. En semanas previas al fallo, Borg incluso intentó solicitar su salida de prisión preventiva para acompañar a su madre, petición que fue finalmente rechazada por los tribunales.



