En Maracaibo, el calor no da tregua, pero tampoco la crisis eléctrica. Los habitantes de la capital zuliana aseguran que los cortes de luz se han vuelto parte de la rutina, al punto de afectar el descanso, el trabajo y hasta la asistencia a clases de los niños.
Gabriela Méndez es una de las muchas vecinas que carga con esa realidad. Cuenta que durante toda una semana sufrió interrupciones del servicio entre la medianoche y las 5:00 de la mañana, justo en una ciudad donde la sensación térmica suele superar los 40 grados. “Tenía que levantar a mi niña de 11 años como fuera, sin haber dormido”, relató.
La rutina se rompió
Según su testimonio, la situación empeora porque los apagones no solo ocurren de madrugada. Al llegar al colegio de su hija, se encontró con otro racionamiento, esta vez entre las 9:00 de la mañana y las 2:00 de la tarde. “Los niños toda la mañana sin aire acondicionado. Esto es una tortura”, reclamó.
Habitantes de Aragua y Carabobo protestaron en las calles contra los apagones https://t.co/VuL06pDduw
— AlbertoRodNews (@AlbertoRodNews) August 4, 2026
Como ella, muchos zulianos sienten que el “caos eléctrico” ya no solo incomoda, sino que destruye la calidad de vida. La molestia también apunta contra las autoridades, a las que acusan de no ofrecer soluciones reales ni respuestas claras frente a una crisis que se repite.
Gobierno habla de ahorro
En medio de las quejas, la mandataria encargada Delcy Rodríguez ordenó el domingo 2 de agosto la activación de un plan de ahorro de energía eléctrica y agua. El objetivo, según dijo, es promover el uso responsable de estos recursos en todo el país.
La medida llega en un momento de fuerte presión ciudadana, con protestas y cierres de vías en distintas regiones de Venezuela por las constantes fallas en el servicio eléctrico. Para muchos ciudadanos, el anuncio suena más a parche temporal que a una salida de fondo.
Las explicaciones oficiales
Esta no es la primera vez que el Gobierno apela a un plan similar. En marzo, Rodríguez hizo un llamado parecido y vinculó la situación a condiciones climáticas. Ahora, la versión oficial apunta al fenómeno “Superniño” y a los daños provocados por el doble sismo del 24 de junio.
Aun así, en Zulia la sensación entre los habitantes es otra: que el problema se arrastra desde hace años y que las medidas anunciadas no han cambiado la realidad de quienes pasan noches enteras sin luz y días enteros bajo el calor.



