Más de dos años después de los disparos que estremecieron la campaña presidencial estadounidense de 2024, el atentado contra Donald Trump en Butler vuelve a dejar una noticia dolorosa. Jim Copenhaver, uno de los dos asistentes que sobrevivieron inicialmente tras ser baleados, murió a los 76 años en Pittsburgh, confirmó su abogado. El fiscal general de Pensilvania, Dave Sunday, señaló que falleció por complicaciones derivadas de las heridas sufridas aquel 13 de julio de 2024.
Dos disparos dejaron graves secuelas
Copenhaver se encontraba entre el público cuando Thomas Matthew Crooks, de 20 años, abrió fuego desde el techo de un edificio cercano al recinto del Butler Farm Show.
Copenhaver recibió un disparo en el tríceps y otro en el abdomen. Las heridas requirieron varias intervenciones médicas y le dejaron daño nervioso. Otro espectador, David Dutch, también resultó herido, mientras Corey Comperatore, de 50 años, murió durante el ataque. La Policía Estatal de Pensilvania confirmó oficialmente las identidades de las tres víctimas civiles al día siguiente del tiroteo.
Trump, entonces candidato presidencial republicano, sufrió una herida en una oreja. Crooks fue abatido por un francotirador del Servicio Secreto.
Copenhaver enfrentó durante más de dos años las graves consecuencias físicas de los disparos recibidos durante el ataque en Butler.Una recuperación que nunca terminó
Las consecuencias para Copenhaver se prolongaron mucho después de abandonar el hospital. CBS Pittsburgh informó que una bala quedó alojada en su cuerpo y que las lesiones sufridas durante el ataque afectaron seriamente su vida cotidiana.
Tras conocerse su fallecimiento, Trump lo recordó públicamente como un “verdadero patriota estadounidense” y expresó sus condolencias a su esposa Marianne y al resto de su familia.
Había demandado al Gobierno de Estados Unidos
Meses antes de morir, Copenhaver y Dutch presentaron demandas separadas contra el Gobierno federal, alegando negligencia del Servicio Secreto en la seguridad del evento. Las acciones fueron presentadas el 1 de junio de 2026 y reclamaban daños por las lesiones sufridas.
Jim Copenhaver sufrió graves heridas cuando un atacante abrió fuego durante un mitin de Donald Trump en Butler, Pensilvania.El señalamiento no surge únicamente de los demandantes. Una investigación interna del propio Servicio Secreto identificó deficiencias en comunicaciones, planificación, mando, coordinación y manejo de riesgos relacionados con las líneas de visión en Butler.
Butler sigue dejando consecuencias
La muerte de Copenhaver devuelve la atención sobre las víctimas civiles de un episodio que marcó la campaña presidencial estadounidense de 2024. Con su fallecimiento, dos de los tres asistentes alcanzados por los disparos han muerto: Comperatore durante el ataque y Copenhaver más de dos años después; Dutch sobrevivió.
Su caso también mantiene bajo atención las consecuencias judiciales de aquel operativo de seguridad, especialmente por la demanda que había presentado contra Estados Unidos antes de morir.



