La identidad de Banksy, uno de los artistas callejeros más famosos y enigmáticos del mundo, vuelve a ocupar titulares tras una investigación de la agencia Reuters que asegura haber despejado, “sin lugar a dudas”, uno de los secretos mejor guardados del arte contemporáneo.
Según el reportaje, el nombre real del grafitero británico sería Robin Gunningham, quien presuntamente habría adoptado el nombre de David Jones para pasar desapercibido. Para sostener esta conclusión, Reuters revisó declaraciones hechas por Banksy y personas de su entorno a lo largo de los años, entrevistó a una docena de fuentes cercanas a su mundo y consultó registros judiciales y policiales de Estados Unidos que no habían salido antes a la luz.
Entre los hallazgos expuestos por la agencia figuran documentos de arresto en Nueva York del año 2000, que incluirían una confesión manuscrita firmada. La investigación también recoge datos de un viaje del artista a Ucrania, donde se reunió con población local, y aborda un supuesto conflicto con el fotógrafo jamaicano Peter Dean Rickards, quien llegó a publicar imágenes de su rostro.
El reportaje, titulado En busca de Banksy, también descarta una de las teorías más repetidas durante años: que el artista fuera Robert Del Naja, líder de la banda Massive Attack. Esa hipótesis había ganado fuerza con el tiempo, pero Reuters sostiene que sus hallazgos la desmienten.
Pese a la contundencia con la que fue presentada la investigación, el abogado del artista, Mark Stephens, manifestó a Reuters que Banksy “no acepta que muchos de los detalles que aparecen en su consulta sean correctos”. Sin confirmar ni negar la identidad atribuida, el jurista pidió a la agencia no publicar el reportaje, al considerar que podría vulnerar la privacidad del creador, interferir con su trabajo y ponerlo en riesgo.
Aunque el nombre de Robin Gunningham no surge ahora por primera vez —ya había sido señalado por el diario Daily Mail en 2008—, la nueva investigación de Reuters reaviva el debate y le da un nuevo peso al caso, al presentar documentos y testimonios que, según la agencia, terminan por confirmar una vieja sospecha.



