Una nueva fase del Cuarto Puente sobre el Canal de Panamá comenzará a sentirse directamente en las calles. Desde este lunes 28 de septiembre, el traslado de camiones, equipos modulares y enormes dovelas entre los campamentos de Amador y Balboa provocará cierres parciales y breves interrupciones totales en puntos de Ancón. El Ministerio de Obras Públicas (MOP) informó que las operaciones se extenderán hasta el 14 de octubre, en jornadas de 9:00 a.m. a 2:30 p.m. y de 10:00 p.m. a 4:00 a.m.
Estas son las vías que estarán bajo la lupa
El recorrido de los equipos comprende principalmente la avenida Amador, avenida Arnulfo Arias Madrid y avenida Ascanio Arosemena, además de las inmediaciones del Puente de las Américas, La Boca y los accesos hacia el Campamento de Balboa.
Mientras los vehículos avanzan habrá cierres parciales de carriles. En puntos específicos de las avenidas Amador y Ascanio Arosemena podrán producirse cierres totales de aproximadamente 10 minutos, especialmente durante el paso de las dovelas y cuando los vehículos necesiten mayor espacio para realizar los giros.
No son piezas cualquiera
El tamaño de la carga explica las precauciones. Las dovelas son segmentos prefabricados de concreto que posteriormente formarán parte de los viaductos. Información divulgada sobre el proyecto señala que estas piezas pesan entre 60 y 80 toneladas y serán movilizadas mediante camiones de cama baja preparados para transportar cargas de grandes dimensiones.
Dovela del Cuarto Puente (septiembre 2026). Cortesía/MOPLa obra requiere la fabricación de 1,511 dovelas y ya se habían producido cerca de 210. Cada vano de 60 metros necesitará 14 de estas piezas para completar su estructura.
El Cuarto Puente ya alcanza 41%
Las maniobras coinciden con una etapa clave del megaproyecto. El Cuarto Puente registra un 41% de avance físico y se prepara para el montaje progresivo de los segmentos de sus viaductos. La fecha contractual de entrega se mantiene para diciembre de 2028.
Para quienes circulan por Amador, Balboa y La Boca, el mensaje es sencillo: conviene tomar previsiones. Aunque las interrupciones totales anunciadas serán breves, el movimiento de cargas de este tamaño puede generar demoras mientras se ejecutan las maniobras de seguridad.


