Panamá volvió a tener voz en una de las mesas más importantes de la salud mundial. Durante la 44.ª reunión del Comité de Programa, Presupuesto y Administración de la Organización Mundial de la Salud, celebrada en Ginebra entre el 13 y el 15 de mayo, la delegación panameña participó en debates clave sobre financiamiento, gobernanza y reformas dentro del organismo.
En esas sesiones se revisó cómo va el presupuesto por programas 2024-2025, además de las proyecciones financieras para 2026-2027. También se tocaron temas sensibles como auditoría, recursos humanos, cumplimiento institucional y la sostenibilidad económica de la OMS, un punto que preocupa a varios países por la necesidad de mantener estable el funcionamiento de la organización.
Panamá aprovechó el espacio para insistir en que la OMS necesita ser más transparente, más eficiente y más responsable con el uso de sus recursos. La postura del país fue clara: el dinero que aportan los Estados miembros debe traducirse en resultados reales, sobre todo para las poblaciones más vulnerables.
Panamá consolidó su papel como actor clave en la gobernanza de la salud global durante la 44.ª reunión del Comité de Programa, Presupuesto y Administración (PBAC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), celebrada del 13 al 15 de mayo en Ginebra. pic.twitter.com/R8tjUO6EMj
— Destino Panamá (@destinopanama_) May 17, 2026
Otro de los puntos que respaldó la delegación panameña fue el cumplimiento oportuno de las contribuciones financieras. La idea es sencilla: si los países pagan a tiempo, la OMS puede planificar mejor, tener más previsibilidad y evitar tropiezos en su presupuesto.
Además, Panamá mostró interés en las reformas de gobernanza que se discuten dentro del organismo, así como en el fortalecimiento de los mecanismos de evaluación y supervisión. Para la delegación, estos cambios son necesarios si se quiere mejorar la eficacia del sistema global de salud y hacerlo más confiable.
La representación panameña también respaldó las iniciativas de Naciones Unidas relacionadas con la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y el fortalecimiento de la cooperación multilateral, como parte de una visión más amplia de salud y desarrollo.
Con esta participación, Panamá reafirma su papel como un actor activo en el debate internacional sobre salud pública. La reunión terminó con recomendaciones que ahora pasarán al Consejo Ejecutivo y luego a la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud, que se celebrará del 18 al 23 de mayo de 2026, donde el país seguirá teniendo presencia en las decisiones que marcarán el rumbo de la OMS.


