La gerente educativa encargada del Instituto Técnico Superior Especializado (ITSE), Suzanne Sáez, sostiene que su gestión se fundamenta en la continuidad institucional. En medio de cambios administrativos y cuestionamientos públicos, la dirección ha priorizado mantener activos los proyectos académicos y operativos, respaldándose en un equipo con experiencia y en una estructura de gobernanza sólida. Según Sáez, el ITSE debe entenderse como un “proyecto país” que trasciende coyunturas y se mantiene firme en su misión educativa.
A pesar de la controversia mediática generada por tensiones previas con autoridades económicas y declaraciones polémicas sobre la ejecución presupuestaria, la actual administración sostiene que el rumbo institucional no se ha visto afectado. Sáez enfatiza que el enfoque ha permanecido en la formación de talento técnico de calidad, evitando distracciones externas que puedan desviar los objetivos estratégicos de la institución.
El relevo en la gerencia coincidió con una auditoría de la Contraloría General de la República, lo que representó un desafío adicional para la administración. Durante 112 días, el ITSE fue sometido a una revisión exhaustiva de sus procesos internos, incluyendo ejecución presupuestaria, administrativos y de contratación de personal. La institución logró responder con altos niveles de cumplimiento en la entrega de información, lo que permitió continuar con sus actividades académicas sin interrupciones. Los resultados de esta auditoría se encuentran en fase de informe y son considerados como una oportunidad para fortalecer la gestión.
En el ámbito financiero, el ITSE enfrenta limitaciones presupuestarias, con un presupuesto anual de 21 millones de dólares. Ante este panorama, la estrategia apunta hacia la autogestión mediante la diversificación de ingresos, el fortalecimiento de la educación continua y una mayor vinculación con el sector privado. Además, el respaldo de organismos internacionales ha sido clave, con un financiamiento significativo destinado a mejorar infraestructura, equipamiento y calidad académica.
En cuanto a la oferta educativa, la institución apuesta por áreas de alta demanda como ciberseguridad, ciencia de datos, programación e inteligencia artificial. Estas iniciativas se complementan con alianzas estratégicas con empresas tecnológicas, lo que permite alinear la formación con las necesidades del mercado laboral. Aunque el número de egresados aún es relativamente bajo, existen casos destacados de inserción laboral con salarios competitivos, lo que refleja el potencial de la educación técnica.
Finalmente, mientras se espera la designación de un nuevo gerente educativo mediante concurso público, la administración interina busca consolidar una visión centrada en la estabilidad y el crecimiento. Para Sáez, el ITSE representa una herramienta de transformación social, capaz de ofrecer oportunidades reales a jóvenes de recursos limitados y contribuir al desarrollo del país a través de una formación pertinente y de calidad.


