Más que una tradición, fue una verdadera demostración de fe viva la que se experimentó en el Centro de Educación Básica General Margarito Mojica Núñez, ubicado en el corregimiento de La Colorada, en Santiago de Veraguas, durante esta Semana Santa.
La comunidad educativa se unió para presenciar un emotivo Vía Crucis, en el que más de 20 estudiantes asumieron con compromiso y entrega los distintos personajes de la Pasión de Jesucristo. Las escenas, cuidadosamente preparadas, lograron impactar a los presentes por la naturalidad y la intensidad con la que cada joven interpretó su papel, transmitiendo el sacrificio y el mensaje de amor de Jesús de Nazaret.
Cada estación no solo representó un momento clave del camino hacia la cruz, sino que también dejó una enseñanza profunda sobre valores como la solidaridad, el perdón, la humildad y la fe. Padres de familia, docentes y estudiantes vivieron una jornada cargada de reflexión, en la que se invitó a fortalecer el amor a Dios y a poner en práctica estos principios en la vida diaria.

Jesús Guerra, uno de los estudiantes participantes, destacó la importancia de este tipo de iniciativas dentro de los centros educativos. A su juicio, estas actividades deben servir de ejemplo para otras escuelas, especialmente en tiempos donde —según expresó— se percibe una pérdida de las tradiciones y valores religiosos. También resaltó el esfuerzo de los docentes, en particular de los profesores de religión, quienes impulsan este tipo de espacios formativos.
Por su parte, el docente de religión y coordinador del Vía Crucis, Deyson Hidalgo, explicó que la actividad es el resultado de varias semanas de preparación. Durante ese proceso, se asignan las estaciones por niveles dentro del plantel, y los estudiantes se encargan tanto de la dramatización como de la lectura de los textos bíblicos correspondientes.
La iniciativa no solo fortalece la fe, sino que también promueve la participación estudiantil, el trabajo en equipo y el desarrollo de habilidades artísticas. En medio de la solemnidad de la Semana Santa, este Vía Crucis escolar se convirtió en un espacio donde la enseñanza trasciende el aula y se transforma en una experiencia significativa para toda la comunidad.


