Más de un centenar de profesionales de enfermería en Panamá decidieron alzar la voz ante una realidad que, según denuncian, lleva años sin respuesta: la falta de plazas de trabajo para quienes ya están formados y certificados.
La situación quedó expuesta durante una reunión convocada a nivel nacional en la sede de la Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (ANEP), donde participaron colegas provenientes de distintas provincias como Chiriquí, Colón, Herrera y Veraguas.
El encuentro surge en medio de una creciente preocupación por el número de enfermeras y enfermeros desempleados en el país.
De acuerdo con el testimonio recogido durante la actividad, hay profesionales que llevan entre cuatro y seis años esperando una oportunidad laboral, pese a contar con su título universitario y cumplir con los requisitos para ejercer.
“Tenemos más de 100 enfermeros graduados sin plaza. Hay compañeros que llevan cinco años o más con su diploma y no han podido entrar a ninguna institución”, expresó una de las participantes.

El reclamo no se limita solo a la falta de empleo.
También se cuestionan los procesos actuales para acceder a una plaza. Según indicaron, recientemente se han implementado nuevos requisitos como exámenes adicionales, trámites y pagos que, aseguran, dificultan aún más la inserción laboral.
“Ahora hay que hacer pruebas, pagar cuotas, cumplir con más procesos, pero muchos no estamos trabajando. ¿De dónde sacamos para cumplir con todo eso?”, señaló otra voz durante la reunión.
En paralelo, uno de los puntos más sensibles del debate es la permanencia de personal jubilado dentro del sistema de salud.
Según los participantes, esta situación estaría limitando la apertura de nuevas vacantes para las generaciones más jóvenes.
“Las plazas están ocupadas por enfermeras jubiladas que siguen trabajando. Mientras tanto, nosotros no tenemos espacio. Queremos que se abran esas plazas”, manifestaron.
El tema generó incluso tensión durante el intercambio de ideas, ya que algunos señalaron que hablar de la permanencia de jubilados ha provocado incomodidad dentro del gremio.

La preocupación también quedó plasmada en una moción presentada ante la Asamblea General Extraordinaria N°5, en la que se describe una “crisis de vulnerabilidad institucional y laboral” en la profesión de enfermería en Panamá.
El documento señala múltiples factores que estarían influyendo en esta situación, entre ellos irregularidades en los procesos de evaluación, obstáculos burocráticos y económicos, precarización laboral en el sector privado y lo que denominan un “bloqueo del relevo generacional”.
Además, se advierte que existen salarios por debajo de lo establecido en algunos espacios laborales privados, lo que obliga a muchos profesionales a aceptar condiciones que no corresponden a su nivel de formación.
Otro punto crítico es el costo de los trámites necesarios para ejercer, lo que representa una carga para quienes no cuentan con ingresos estables.
Durante la reunión también se planteó que muchos enfermeros han tenido que buscar empleo en otras áreas, alejadas de su formación académica, como almacenes u otros trabajos informales.
“Estamos trabajando en cosas que no estudiamos, porque no tenemos oportunidad en lo nuestro”, comentaron.
En el encuentro se abordó un pliego de peticiones impulsado por más de 345 profesionales en condición de desempleo, con el objetivo de encontrar alternativas que permitan su inserción laboral.
Entre las propuestas discutidas se incluyen la creación de programas de primer empleo, auditorías en los procesos de nombramiento, y la implementación de un sistema de priorización basado en antigüedad y necesidad.

También se propuso la creación de una comisión para vigilar los derechos laborales del gremio, así como la exigencia de nombramientos inmediatos para quienes ya cumplen con los requisitos legales.
Otro de los planteamientos es la realización de un censo nacional que permita conocer con precisión cuántos profesionales de enfermería están desempleados en el país.
La asamblea, convocada mediante una circular oficial, tenía como objetivo analizar la situación actual de las enfermeras desempleadas y tomar decisiones frente a este fenómeno.
Mientras tanto, las voces de quienes participaron en la reunión coinciden en un punto: la necesidad urgente de ser escuchados.
El proceso continúa en desarrollo, y se espera que las conclusiones de esta asamblea definan los próximos pasos del gremio frente a una problemática que sigue creciendo.



