Un nuevo movimiento sísmico volvió a sorprender a la población panameña la tarde de este miércoles 4 de noviembre. Esta vez, el epicentro fue ubicado cerca de Arraiján, en Panamá Oeste, y aunque muchas personas lo sintieron con fuerza incluso en la ciudad capital, surge una pregunta: ¿tiene relación con los recientes temblores registrados en Tonosí?
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá reportó preliminarmente el evento a las 5:38 p.m., con una magnitud de 3.9 y una profundidad de 5 kilómetros. Su ubicación fue establecida a 4 kilómetros al noroeste de Arraiján.
Sobre la posible relación con la actividad sísmica que se mantiene en la península de Azuero, el especialista Néstor Luque explicó que, inicialmente, no se puede establecer una conexión entre ambos eventos.
Esto se debe a que el movimiento registrado cerca de Arraiján corresponde a otro sistema de fallas, distinto al de Azuero-Soná, donde continúan produciéndose réplicas tras los recientes sismos.
De acuerdo con lo explicado por Luque, en ese sistema ya se contabilizan 1,377 réplicas.
Por ahora, el evento de Arraiján podría tratarse de un movimiento aislado, aunque los estudios y análisis geológicos permitirán conocer más detalles.
¿Hay fallas activas cerca del Canal de Panamá?
Una de las explicaciones que brindó el especialista es que existen sistemas de fallas activas alrededor del Canal de Panamá.
Según indicó, los estudios realizados durante los trabajos de ampliación de la vía interoceánica identificaron estas estructuras geológicas, que acumulan energía y la liberan como parte del denominado ciclo sísmico.
Esto significa que la región tiene condiciones geológicas para registrar nuevos movimientos telúricos, aunque no es posible determinar cuándo ocurrirán.
¿Por qué se sintió tan fuerte en la ciudad?
Aunque el epicentro estuvo cerca de Arraiján, residentes de diferentes sectores de la capital también reportaron haber sentido el movimiento.
Luque explicó que la poca profundidad del sismo, de apenas 5 kilómetros, pudo favorecer que las ondas sísmicas llegaran con fuerza a zonas cercanas, incluida la ciudad de Panamá.
Además, señaló que las características del suelo también influyen en la manera en que se perciben estos movimientos.
Incluso comentó que desde el sector de La Locería, en Betania, sintió el temblor y percibió cómo vibraban las ventanas de su vivienda.
¿Qué debe hacer la población?
Ante la posibilidad de nuevos movimientos sísmicos, el especialista hizo un llamado a mantener la calma, pero sin bajar la guardia.
Entre las recomendaciones mencionó:
Elaborar un plan familiar de emergencia.
Identificar las rutas de evacuación de la vivienda.
Tener preparada una mochila de emergencia.
Conocer los procedimientos de evacuación.
Seguir las recomendaciones de las autoridades de Protección Civil.
El mensaje es claro: los sismos no se pueden predecir con exactitud, pero la preparación puede ayudar a reducir los riesgos y proteger vidas.



