Mientras la ciudad vibraba con música, agua y comparsas por el sábado de Carnaval, el alcalde capitalino, Mayer Mizrachi, decidió cambiar por unas horas la agenda oficial por el volante de un Uber.
Sí, en medio del movimiento propio de una de las fechas más concurridas del año, el jefe de la comuna aceptó solicitudes como cualquier conductor activo en la plataforma, para vivir en carne propia la dinámica de movilidad durante la fiesta.
Un pasajero que no lo veía venir
El primer viaje tuvo un giro inesperado. El pasajero fue Sterling, ciudadano estadounidense y residente en Panamá, quien pidió su traslado sin imaginar que quien llegaría a recogerlo sería el propio alcalde de la ciudad.
El trayecto transcurrió entre conversación y buen ánimo, dejando una anécdota particular en pleno ambiente carnavalero.
De la oficina al tráfico
La experiencia fue compartida posteriormente en redes sociales. Según se informó, la intención fue conocer de primera mano cómo se mueve la capital en días de alta demanda, escuchar historias y observar directamente el comportamiento del tránsito durante las celebraciones.
En un sábado donde la ciudad no se detiene, el alcalde optó por recorrerla desde otra perspectiva: la del conductor que navega el tráfico, recoge pasajeros y vive el pulso urbano en tiempo real.



