Con una imponente alegoría inspirada en el Año Nuevo Chino, la soberana María Leticia Moreno Ábrego realizó su primer paseo nocturno, cautivando a miles de asistentes que se congregaron en los alrededores del parque Juan Demóstenes Arosemena.
La reina lució un majestuoso vestido de corte oriental, cuyos estandartes incorporaban dos leones de fuego, símbolos de protección y poder en la cultura asiática, resguardando a la “emperatriz” de la noche. El atuendo destacó por sus detalles dorados y su elaborado acabado, arrancando aplausos a su paso.
El carro alegórico, cuidadosamente diseñado por el artista santiagueño Virgilio Batista, también rindió homenaje a la cultura oriental. En uno de sus costados sobresalían imágenes de damas asiáticas y la representación del descubrimiento de la moneda, símbolo milenario de la buena fortuna y prosperidad. La estructura, de impecable terminación, fue uno de los grandes atractivos de la velada.
Visitantes encantados
Tanto nacionales como extranjeros disfrutaron del espectáculo. Carmen Flury, residente en Suiza, expresó su emoción al vivir por primera vez el carnaval santiagueño. “Estoy muy contenta, es la primera vez que vengo y todo es muy bonito. Hay mucha seguridad y la gente es muy acogedora”, manifestó.
Por su parte, Carlos Pérez, quien asistió junto a su familia, resaltó la organización y la infraestructura de la ciudad. “Santiago tiene calles amplias y espacios que permiten apreciar tanto el paseo nocturno como el vespertino, algo que otras provincias no tienen”, comentó.
Al ritmo contagioso de la murga, la soberana recorrió en dos ocasiones los alrededores del parque, mientras el público la acompañaba a pie, coreando y celebrando en medio de un ambiente festivo y familiar.
En su primer paseo nocturno, María Leticia Moreno Ábrego agradeció el respaldo del pueblo y de los visitantes, e invitó a todos a continuar disfrutando “del mejor carnaval, el más seguro y con mucha agua en los culecos”.


