El Ministerio de Obras Públicas (MOP) reabrió este martes el puente de las Américas, aunque con limitaciones para ciertos tipos de vehículos.
La decisión fue tomada luego de que un equipo interinstitucional realizara una inspección para verificar posibles afectaciones a la estructura, construida en 1962, como consecuencia de un incendio y explosiones ocurridos debajo de una sección del puente.
“Se recomienda la apertura al tráfico en el puente de Las Américas únicamente para motos, autos sedán, pick-ups, camionetas, microbuses y buses tipo coaster”, informó en rueda de prensa el ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, sin detallar las razones de fondo que sustentan las restricciones de peso.
La medida permite el paso de vehículos livianos —un sedán pesa entre 1.2 y 1.8 toneladas—, mientras que se mantiene la prohibición para buses tipo “diablo rojo” y camiones de carga. “No queremos que el puente de las Américas se cargue con más de 10 toneladas”, explicó el titular del MOP.
No obstante, se aclaró que los vehículos de emergencia sí podrán circular por el puente.
El peso de un camión de carga varía según su tipo. Los camiones livianos, utilizados para entregas, supermercados y logística urbana, pueden pesar entre 5 y 7.5 toneladas, incluyendo el peso del vehículo, la carga, los ocupantes y el combustible. En tanto, un camión articulado o tipo tráiler, que genera un mayor impacto estructural, puede alcanzar entre 30 y 45 toneladas.
El ministro Andrade indicó que, tras las primeras inspecciones, no se observaron daños estructurales graves en las cerchas del puente, aunque sí se identificaron afectaciones superficiales.
“Obviamente, por el calor, la pintura estaba levantada”, señaló Andrade, quien además precisó que las losas de rodadura —reforzadas con mallas de carbono— aparentan estar en buen estado, pero serán sometidas a pruebas adicionales para confirmar su condición.
El puente estuvo expuesto a altas temperaturas durante varias horas, especialmente tras la explosión de un tanque de combustible. “Esa fue la más grande, la que llegó hasta arriba”, indicó el ministro, al referirse al momento más crítico del incidente.
Como parte de las medidas adoptadas, el puente será monitoreado continuamente durante una semana mediante evaluaciones técnicas y ensayos estructurales. Posteriormente, las autoridades revisarán si se mantienen o amplían las restricciones actuales.
“Se mantendrá un monitoreo constante del puente de Las Américas durante los próximos siete días, con el objetivo de evaluar su comportamiento estructural ante las cargas, mediante mediciones topográficas y ensayos técnicos”, añadió el funcionario.
“La tranquilidad es que nuevamente pueden usar el puente y que se estará monitoreando ese sector por una semana para tomar alguna medida adicional”, afirmó, al enviar un mensaje a los usuarios, especialmente a quienes se movilizan entre la capital y Panamá Oeste.
En cuanto a la fiscalización para evitar el paso de buses y camiones de carga, las autoridades indicaron que esta responsabilidad estará a cargo de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
Paralelamente, el titular del MOP señaló que se mantiene en ejecución un contrato de evaluación estructural liderado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), cuyos resultados definirán futuras reparaciones o intervenciones en esta importante infraestructura vial.


