El terremoto del pasado 9 de octubre no solo dejó afectaciones materiales. También puso a prueba a quienes tuvieron que responder a la emergencia mientras el suelo se movía.
Ahora, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá prepara un despliegue para atender la salud emocional de sus propias unidades.Un contingente de psicólogos de los Camisas Rojas partirá este fin de semana hacia las zonas más afectadas por el movimiento telúrico, con el objetivo de brindar apoyo psicosocial al personal que participó en la atención de la emergencia.La medida fue ordenada por el director general de la institución, coronel Víctor Raúl Álvarez, como parte de las acciones para proteger la salud mental y emocional de los bomberos que enfrentaron la situación desde sus puestos de trabajo.El equipo brindará atención especialmente en cuatro áreas que sufrieron mayores afectaciones, donde incluso se reportó el colapso de estaciones de bomberos durante el sismo.La intervención contempla sesiones de contención emocional, evaluaciones psicológicas y acompañamiento individual y grupal. Estos servicios estarán dirigidos tanto al personal operativo como al administrativo que estuvo involucrado en la respuesta a la emergencia.El despliegue forma parte de la fase de recuperación emocional, una etapa que busca ofrecer herramientas profesionales a quienes tuvieron que actuar en medio de las difíciles condiciones provocadas por el terremoto.Aunque los bomberos están preparados para responder ante situaciones de peligro, la exposición a una emergencia de esta magnitud también puede tener repercusiones emocionales.Por ello, la institución busca que sus unidades cuenten con acompañamiento profesional para procesar las experiencias vividas durante el sismo y atender sus necesidades psicológicas después de la emergencia.La iniciativa se suma a las acciones de recuperación tras el terremoto del 9 de octubre, esta vez con la atención puesta en quienes estuvieron en primera línea para responder a las necesidades de la población.








