La justicia panameña sigue en pausa en uno de los casos más sensibles ligados al uso de tecnología estatal. La jueza Primera Liquidadora de Causas Penales del Primer Circuito Judicial de Panamá decidió acogerse al término de ley para dictar sentencia en el proceso conocido como el caso de las “máquinas pinchadoras”.
La decisión se da luego de culminar la audiencia ordinaria contra Ronny Rodríguez y William Pittí, exfuncionarios del Consejo de Seguridad Nacional, quienes enfrentan cargos por presunto delito contra la administración pública, en la modalidad de peculado.
Durante la audiencia, ambos acusados participaron de forma virtual mediante conexión tecnológica y se declararon no culpables de los cargos que se les imputan.
Por su parte, el Ministerio Público, representado por el fiscal anticorrupción Javier Cuadra, solicitó una sentencia condenatoria contra los exfuncionarios, quienes, según Cuadra, eran los encargados de operar y custodiar los equipos con los que se realizaban interceptaciones telefónicas a dirigentes políticos, sindicales y gremiales durante el gobierno del expresidente Ricardo Martinelli. La querella se sumó a esta petición, reforzando la acusación. En contraste, la defensa particular, encabezada por el abogado Alejandro Pérez, pidió al tribunal un fallo absolutorio al argumentar que no existen pruebas que vinculen a sus representados con la desaparición de los equipos.
El proceso gira en torno a la adquisición de un equipo tecnológico que habría sido comprado con fondos del extinto Fondo de Interés Social (FIS).
Ahora, el caso queda en manos de la jueza, quien deberá analizar los argumentos presentados por las partes y emitir una decisión dentro del plazo que establece la ley. Mientras tanto, el país queda a la expectativa de un fallo que podría marcar un nuevo capítulo en la lucha contra la corrupción en Panamá.



