La Gobernación de Veraguas anunció la suspensión de los permisos de construcción para todos los proyectos habitacionales en Santiago que no garanticen el suministro de agua potable. La medida busca frenar el crecimiento urbano desordenado y proteger el bienestar de las familias afectadas por la escasez del vital líquido.
La decisión fue adoptada tras una reunión con entidades vinculadas a la aprobación de permisos y el Municipio de Santiago, según informó la gobernadora de la provincia, Hidelmartha Riera Díaz.
Las declaraciones surgen en medio del descontento de los residentes de las barriadas Villa Marina y Villa del Rosario, quienes protestaron la tarde del lunes ante la falta de agua en sus hogares.
“En Santiago existen al menos 12 puntos con problemas de abastecimiento. Solo contamos con dos cisternas, pero estamos gestionando apoyo para llevar agua a las comunidades afectadas”, señaló la gobernadora. Además, enfatizó que ningún proyecto en construcción podrá utilizar agua proveniente de estos vehículos. “Esa agua es para las familias; las empresas deben contar con sus propios recursos para continuar sus trabajos”, subrayó.
Riera Díaz explicó que en sectores como Sueños de Santiago el problema radica en la sobrecarga de los sistemas. “Se construyen pozos para 300 casas y luego se amplían los proyectos hasta mil viviendas, lo que provoca que el suministro resulte insuficiente”, indicó.
La crisis afecta gravemente la vida cotidiana de los residentes. Margarita Batista, una de las afectadas, relató las dificultades que enfrenta su familia. “Esto es un calvario. Tengo un hijo en la jornada matutina y debo esperar el carro cisterna en la noche para poder bañarlo y preparar la comida del día siguiente. Así no se puede vivir”, expresó.
Por su parte, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) envió la noche del lunes dos carros cisterna para abastecer a las comunidades afectadas. Sin embargo, los residentes reiteraron que la solución definitiva debe ser el suministro de agua a través de la red y no mediante camiones.
Durante la jornada, unidades de Control de Multitudes se mantuvieron en el área para garantizar el libre tránsito. No obstante, su intervención no fue necesaria, ya que el cierre de la vía fue evitado tras el diálogo entre los manifestantes y las autoridades.
La medida adoptada por la Gobernación busca establecer controles más estrictos al desarrollo urbanístico y evitar que la crisis del agua continúe agravándose en la provincia.



