La Embajada de Estados Unidos en Panamá informó este viernes que una corte federal de Los Ángeles condenó a Jorge Rubén Camargo Clarke, alias “Cholo Chorrillo”, señalado como líder de la violenta organización criminal panameña conocida como la pandilla Bagdad, luego de ser hallado culpable de todos los cargos presentados en su contra.
De acuerdo con el comunicado oficial, la condena es el resultado de una investigación internacional que permitió establecer la responsabilidad de Camargo en el movimiento y la facilitación de múltiples toneladas métricas de cocaína con destino a Estados Unidos. Las autoridades indicaron que estas operaciones contribuyeron de forma directa al flujo de narcóticos ilícitos hacia comunidades estadounidenses.
Camargo Clarke fue capturado en Costa Rica cuando intentaba evadir los procesos judiciales abiertos tanto en Panamá como en Estados Unidos. Posteriormente, en marzo de 2023, fue extraditado a territorio estadounidense para enfrentar cargos internacionales por narcotráfico. Según las investigaciones, el ahora condenado lideraba una estructura criminal vinculada a hechos de violencia extrema, inestabilidad social y tráfico de drogas a gran escala.
La Embajada destacó que el caso es una muestra de la solidez de la cooperación internacional y del trabajo coordinado entre las autoridades de ambos países. En ese sentido, resaltó el papel de las instituciones de seguridad panameñas, cuyos aportes en materia de investigación, pruebas forenses y testimonio de peritos resultaron determinantes para sustentar la acusación y lograr la condena.
La investigación se desarrolló en estrecha colaboración con la Administración para el Control de Drogas (DEA), cuyos agentes trabajaron junto a sus contrapartes panameñas para desarticular la organización criminal, consolidar evidencia clave y asegurar que los delitos cometidos, aun fuera de las fronteras nacionales, no quedaran impunes.
Finalmente, la Embajada de Estados Unidos agradeció a las autoridades policiales y judiciales de Panamá por su compromiso con el Estado de derecho y subrayó que esta condena envía un mensaje claro a las organizaciones criminales transnacionales: sus líderes deberán rendir cuentas, sin importar el lugar donde intenten ocultarse.



