El Servicio Nacional de Migración ejecutó la deportación y expulsión de 33 ciudadanos nicaragüenses por incumplir la normativa migratoria vigente, como parte de sus acciones de control y verificación.
De acuerdo con la entidad, varios de los extranjeros presentaban faltas administrativas, entre ellas el reingreso irregular al país tras haber sido previamente deportados, situación que contraviene las disposiciones migratorias.
Además, se informó que uno de los casos corresponde a una persona con antecedentes por delitos graves, incluyendo femicidio y portación y uso de arma de fuego.
Del total de retornados, 18 eran mujeres, en un proceso que se desarrolló cumpliendo con los protocolos establecidos y respetando los derechos humanos.
El traslado se realizó desde el Aeropuerto Marcos A. Gelabert, mediante un vuelo con destino a Managua.
Según Migración, esta operación forma parte del memorándum de entendimiento entre Panamá y Estados Unidos, que busca garantizar una gestión migratoria ordenada, segura y conforme a la ley.
La institución reiteró su compromiso con el fortalecimiento del control migratorio, la seguridad nacional y el respeto a los derechos fundamentales.



