En Panamá, de acuerdo con la Policía Nacional, operan actualmente 121 grupos pandilleriles, 59 menos que los 180 identificados en 2024, según datos oficiales de la institución.
Sin embargo, la disminución no necesariamente implica una reducción del fenómeno criminal. Las autoridades advierten que las pandillas evolucionaron hacia estructuras más fragmentadas y especializadas, muchas de ellas conectadas con organizaciones mayores ligadas al narcotráfico internacional.
Así lo describió el director de la Policía Nacional, Jaime Fernández, durante una entrevista con La Prensa.
“Ya no hablamos solo de pandillas, sino de grupos pandilleriles que trabajan para operadores más grandes”, explicó Fernández.
La transformación de estos grupos también ha sido advertida en análisis sobre crimen organizado y violencia en Panamá.
Las que dominan el escenario criminal
Las zonas de mayor concentración criminal siguen siendo Panamá, San Miguelito y Colón, aunque la Policía afirma sobre el crecimiento de grupos en Panamá Oeste, Chiriquí y áreas costeras utilizadas para el tráfico de drogas.
Según la Policía, detrás de los 121 grupos identificados existen ocho corrientes principales que funcionan como estructuras superiores. Son las siguientes:
Bagdad: opera principalmente en el distrito de Panamá, San Miguelito, Colón y Panamá Oeste. Las autoridades la describen como una de las organizaciones criminales más violentas del país y la vinculan directamente con el transporte de droga y operaciones asociadas a carteles internacionales.
Su principal cabecilla, Jorge Rubén Camargo Clarke, permanece detenido en Estados Unidos.
RG 4Life: Tiene su base en Colón. Según información del Ministerio Público y la Policía Nacional, se dedica a la extorsión, robos, secuestros y homicidios.
Opera en sectores como Altos de los Lagos, Cristóbal Este, Río Alejandro y Nueva Providencia.
El principal referente de esta estructura criminal es Juan Vicente Blandford White, recluido en la cárcel de Punta Coco.
Según Fernández, de la fragmentación de RG 4Life surgió otro grupo: Roca.
Roca: Mantiene presencia en San Miguelito, donde la Policía contabiliza unas 35 pandillas activas.
Las autoridades le atribuyen control de rutas de narcotráfico, microtráfico, sicariato, disputas territoriales y robos a mano armada.
Killa: También tiene presencia en Colón, principalmente en Sabanitas.
La Policía sostiene que esta organización se encuentra fragmentada en células más pequeñas y mantiene una guerra activa con RG 4Life.
Mafia Filipina: Opera principalmente en áreas metropolitanas, especialmente en Pedregal. Se le vincula con narcotráfico, tumbes de droga y sicariato por encargo.
HP o Manzana Cero: Tiene presencia principalmente en Panamá Este. Controla operaciones desde una zona conocida como Manzana Cero, que abarca Felipillo y áreas cercanas como Pacora, Chepo y sectores de Guna Yala.
El cabecilla de esta estructura es Carlos Roberto Aguilar, quien permanece prófugo y mantiene alerta roja de Interpol.
Sinaloa: Opera principalmente en San Miguelito, en sectores como Samaria, Veranillo, Belisario Porras y Amelia Denis de Icaza. Se le atribuyen homicidios, tráfico de armas, microtráfico, entre otros ilícitos.
Aunque varios grupos criminales criollos utilizan nombres asociados a ruidosas organizaciones del mundo del hampa de otros países, no necesariamente mantienen vínculos orgánicos directos con esas estructuras internacionales.
Conexión con Europa
Tanto el jefe de la Policía Nacional como el ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, afirman que varios de estos grupos mantienen conexiones con organizaciones transnacionales dedicadas al narcotráfico y la contaminación de contenedores con droga destinada principalmente a Europa.
“Somos un portero importante hacia Europa”, dijo Fernández.
La institución aseguró que mantiene coordinación con agencias policiales de España, Francia, Países Bajos, Italia, Inglaterra, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú para rastrear operaciones ligadas al narcotráfico.


