El Servicio Nacional de Migración (SNM) ejecutó la deportación y expulsión de 35 ciudadanos colombianos tras detectar incumplimientos a la normativa migratoria vigente, luego de evaluar cada caso de manera individual.
De acuerdo con la entidad, gran parte de los extranjeros registraba antecedentes por delitos que afectan la seguridad colectiva y el orden público.
Entre las causas señaladas figuran faltas administrativas y presuntas vinculaciones con actividades como posesión y tráfico internacional de drogas, trata y tráfico de migrantes, posesión y tráfico de armas y explosivos, actos sexuales violentos con agravantes, porte de estupefacientes y extorsión.

Del total de retornados, 21 personas fueron deportadas —incluida una mujer— mientras que 14 recibieron la medida de expulsión.
El traslado se efectuó desde el Aeropuerto Marcos A. Gelabert con destino a Medellín, Colombia, a través del vuelo chárter número 64.
La operación se realizó bajo el Memorándum de Entendimiento firmado entre Panamá y Estados Unidos, que contempla mecanismos de cooperación para una gestión migratoria ordenada y segura.




